Tendencias en logística para 2018

Los avances tecnológicos y las innovaciones constantes en todos los ámbitos también marcan tendencias en la industria logística que a su vez representan grandes desafíos.

Los avances tecnológicos y las innovaciones constantes en todos los ámbitos también marcan tendencias en la industria logística que a su vez representan grandes desafíos.

Por un lado, la tecnología ayuda a agilizar procesos y a optimizar costos, pero, por otro, plantea retos en cuanto a la adaptabilidad de los sistemas actuales a las nuevas oportunidades empresariales y a las demandas de los clientes.

Logística en el e-commerce como punto de partida

El hecho de que las tiendas virtuales hayan hecho desaparecer las fronteras físicas requiere que los sistemas de almacenamiento y distribución sean más sofisticados y procesen trámites aduaneros con agilidad.

En este sentido, las mismas tecnologías que han dado pie a esa revolución en el consumo son las que ofrecen soluciones para las empresas encargadas de transportar y realizar la entrega final de las mercancías.

Innovación que mejora la eficiencia

Entre las innovaciones que surgen de aplicar las tecnologías en los sistemas logísticos están:

1.  Automatización de almacenes: muchas bodegas en los centros de distribución ya cuentan con robots para la recolección y acomodo de paquetes; por ejemplo, carretillas guiadas automáticamente para estibar mercancía o picking robotizado para seleccionar material de una unidad empaquetada. Los grandes corporativos tienen en funcionamiento sistemas computarizados para dar seguimiento a los productos manejados durante su estancia en almacén, con el fin de reducir errores humanos, costos operativos e, incluso, mano de obra. Contar con este tipo de automatización también permitirá a las empresas de logística rapidez en tiempos de entrega y operación, precisión y eficiencia en las labores, espacios mejor aprovechados y menos accidentes.

2. Camiones inteligentes. Con el paso de los años la adopción de equipos de transporte eléctrico y autónomo ha crecido y se percibe como una tendencia que cobrará fuerza en el futuro. Incluso, ya existen empresas que comienzan a contemplar en invertir en ellas para agilizar procesos y reducir costos de operación.
Esta tecnología va desde los montacargas en el almacén hasta drones y camiones automáticos para la entrega final, que mejoran la productividad, son más seguros y aligeran la carga física de los empleados.

3. Manejo de Big Data en logística. El gran cúmulo de información que se genera en la gestión y el control de una flota representa datos de desempeño útiles para elaborar reportes que den la pauta a la toma de decisiones informadas con el fin de optimizar rutas, reducir consumo de combustible, agilizar tiempos de entrega y mejorar el servicio al cliente.  Saber procesar y analizar todos estos datos se convierte en un gran activo de valor para las empresas logísticas que les permite mejoras continuas e innovación en sus procesos.

4. Tecnologías en última milla. Los esfuerzos de la última milla (fase final de la distribución) se convierten para el cliente en la cara del servicio de la empresa y en ellos se invierten presupuestos importantes.

Las innovaciones tecnológicas para esta fase se comienzan a ver en las Taquillas Inteligentes para recoger o devolver paquetes, disminuyendo la tasa de ausencia en la entrega. O los avanzados sistemas GPS para el rastreo en tiempo real que notifican al cliente el estatus de su mercancía en cada etapa del envío.

5.  Mejor servicio al cliente. El proceso logístico es responsable de una gran parte del éxito y aceptación de un producto en el mercado, y es el cliente final quien evalúa la calidad de todo el sistema logístico; es quien tiene la última palabra y decide en definitiva otorgar su confianza o no a la empresa.  Mediante el uso de plataformas en redes sociales se conocen en tiempo real sus comentarios y retroalimentación relacionados a la etapa final de la cadena de suministro, mismos que pueden ser utilizados para ofrecer alternativas en el servicio; por ejemplo, necesidades especiales de envío o tiempos de entrega, por citar algunos.

6. Blockchain. Con esta nueva tecnología implementándose ya en las industrias más importantes, aprovecharla operativamente, se convierte más que en una tendencia, en una prioridad en la agenda del sector logístico.

Esta tecnología de datos eslabonados comparte información encriptada de la relación productos-proveedores-clientes.

Entre otras características, controla las cantidades y transacciones de los productos en su paso por la cadena de suministro, ordena los pedidos de compra, actualiza y notifica en automático los cambios en órdenes iniciales y el impacto que éstos puede tener en el calendario y esquema de pagos, y valida certificaciones de materiales y productos.

Esta tecnología ha venido a revolucionar al sector logístico dando transparencia y seguridad, y mejorando la comunicación y la fidelización entre clientes y proveedores.

7. Ampliación del uso del Internet de las Cosas (IoT). Más allá de las etiquetas electrónicas y los sistemas GPS, con la interconectividad en sistemas y dispositivos móviles se puede dar seguimiento de paquetes en tiempo real, con la finalidad de mejorar la eficiencia de toda la cadena de suministro, que se deriva en lo que se conoce actualmente como Smart Logistics o Logística Inteligente.

El reto es satisfacer al cliente

Los desafíos del sector logístico han aumentado con el nuevo poder que las redes sociales y el comercio electrónico han dado a los consumidores.

Sin embargo, la adopción de las mismas innovaciones tecnológicas basadas en la analítica de datos y en la inteligencia artificial dan pie a una nueva logística transformacional cuya finalidad es mejorar la satisfacción del cliente.

Ante una demanda creciente de consumidores que esperan que la mercancía comprada en línea sea entregada rápidamente y que llegue en buenas condiciones, las empresas logísticas deben implementar sistemas automatizados que agilicen sus procesos de almacenamiento y distribución, para con esto optimizar las rutas de entrega, agilizar los trámites de importación y reducir los costos de operación.

Si se adoptan todas estas tecnologías, la industria del transporte y logística logrará acortar la brecha digital (analizando los procesos obsoletos de la cadena de suministro) para generar nuevos roles y responsabilidades de frente a los cambios en el mercado de consumo.

Se trata de replantear los modelos de negocio para conseguir mejores márgenes de utilidad.

Superar estos retos también producirá enormes beneficios en productividad y competitividad tanto para las empresas productoras y distribuidoras como para los proveedores logísticos.

Todas estas soluciones inteligentes, y otras más, con el tiempo se harán más accesibles para las empresas de logística; sin embargo, implementarlas requiere que éstas cuenten con un enfoque de apertura y adaptabilidad que les permita realizar cambios significativos para seguir creciendo.